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Resumen
Desde que a inicios de la década
de los 80 algunas casas comerciales nos introdujeron al mundo de los polímeros
optimizados con cerámicas o cerómeros (del inglés “ceramic optimized polimer”)
nosotros los odontólogos restauradores nos hemos beneficiado de su fácil
confección y posterior cementación, de sus excelentes propiedades físicas,
desgaste muy cercano al del diente natural y su capacidad de reproducir detalles
que hoy podemos lograr gracias a sus diferentes opacidades e intensificadores.
En este artículo vamos a detallar las numerosas razones científicas y clínicas
por las que los cerómeros pueden ser considerados materiales de primera elección
en muchos planes de tratamiento.
Summary
Since the beginning of the 80’s many companies introduced us
to the world of ceromers (ceramic optimized polimer) and we, the restorative
dentist, have benefit from its ease of fabrication and cementation, from its
excelent fisical propertise, its minimal wear very close to that of natural
dentition and its capability to reproduce detail thanks to its variaty of
opacities and intensifiers. In this article we are going to detail the numerous
cientific and clinical reasons for wich these materials can be considered,
today, our first choice in many treatment plans.
Introducción:
Durante los últimos 50 años(1)
hemos estado creando adhesión sobre el substrato adamantino y dentinal
(2)
con éxito, y nos hemos acostumbrado a obtener resultados predecibles utilizando
resinas compuestas como material restaurador. Pero estos resultados
predecibles a largo plazo solo se dan en cavidades con una configuración
geométrica ideal
(3) , lo que limita su aplicación clínica.
Las complicaciones más comunes en
cavidades amplias y con poco soporte dentario (Ej. Cavidades MOD) son los
contornos proximales inadecuados, fracturas del material, mayor desgaste
superficial y sensibilidad post-operatoria(3), todos ellos capaces de
producir lesiones secundarias como problemas periodontales, caries recidivante y
problemas endodónticos, por lo que es de suma importancia que la selección del
caso para un tipo particular de material restaurador sea basada en estos
conceptos. Otros problemas comunes de las resinas compuestas para uso directo
son su contracción de polimerización y la sensibilidad de su técnica de
aplicación(4), y aunque todos los fabricantes tratan de disminuir la
contracción y mejorar su manipulación, todavía estas siguen afectando nuestros
resultados clínicos.
Una de las mayores motivaciones
para el uso de cerómeros como material restaurador es, justamente, su control de
la contracción durante la polimerización (esta es mínima)(5) debido a
que como esta ocurre dentro de una caja de polimerización (fuera de la boca), el
cemento a base de resina que empleamos para adherirla al substrato dentario la
compensa.
Otras ventajas de los cerómeros:
Los odontólogos restauradores
estamos muy concientes de que hay un número muy pequeño de pacientes que llegan
a nuestra consulta con una oclusión “ideal”, en dichos casos el manejo clínico
es sencillo y no requiere de ninguna preparación previa. Pero, ¿Cómo y con qué
restaurar a esa gran mayoría de pacientes que vienen a nuestras consultas con
problemas mas complejos?
Todo tratamiento restaurador debe
de iniciarse con un examen clínico y auscultatorio del sistema estomatognático(6)
, y su posterior rehabilitación debe de planificarse bajo el principio de
que la relación maxilo mandibular con la que nuestros pacientes llegan es la
misma que llevó a la destrucción de su sistema.
Considero que una de las mejores
restauraciones que podemos utilizar (siempre que el caso lo permita) en estos
pacientes son las de cerómero, debido principalmente a su poca rigidez (gran
resilencia), menor porcentaje de fracturas y su desgaste muy parecido al de la
dentición natural cuando lo comparamos con las de cerámica (ver cuadro 1).(7). |